
No veamos un problema de donde no lo hay. Puede que esto ya lleve su tiempo, pero la cosa se mantiene estable y no ha causado aún más que alguna cara larga y un par de miradas torvas. Mi corazón puede ser frágil (puede partirse con suma facilidad) pero es duro como el diamante (lo tengo comprobado). Podríais imaginar que si vuelvo a sacar el tema es porque la mera imagen de Ella me hace plantearme las cosas, pero no es así en absoluto. Estoy ya resignado y he asumido la imposibilidad de mis anhelos. Ella no es para mí.
Si mis manos han vuelto esta vez al teclado (la hemeroteca de la uni es un sitio privilegiado) es para hacer repaso de mi situación. Desde la última vez han pasado infinidad de cosas, de las cuales todas ellas me han tenido en vilo con la cabeza en otro lado. Espero tener la cabeza suficientemente despejada como para hacer examen.
Las primeras veces era la emoción la que me inspiraba a escribir sobre Su Persona, el sentimiento que me azotaba, una fuerza irrefrenable (que bonito suena ahora). Ahora más bien lo hago como terapia grupal (si fuese individual no lo pondría por escrito, ¿no?). Puedo decir su nombre sin que me tiemble la voz y sin que las mejillas se me enciendan como a un niño. Ahora más bien me he embarcado en una nueva travesía, un nuevo viaje. Desde mi barco, mapa en mano, he decidido cambiar el rumbo y encarar mi nave hacia un nuevo destino. El viaje es simple pero difícil: cambiarla a Ella por Ella. Si la pieza del puzzle no encaja debo buscar una que la reemplace.
Como ya he dicho el corazón puede ser duro pero frágil. Un viaje como éste es peligroso pero necesario. Una vez Ella se ha hecho un sitio en mi corazón, en mi alma, no puedo sacarla de allí y dejar el hueco vacío. Debo rellenar permanentemente una parte de mí que jamás podrá volver a estar vacía sin que yo lo sienta y duela.
Las perspectivas no son nada favorables. Veo nubarrones en el horizonte y peligros bajo el mar. Tal vez pase mucho tiempo antes de encontrar un nuevo puerto. Puede que incluso no pueda llegar a verlo algún día. Aún así el peligro de perderse en alta mar es preferible a encallar sobre Su Arrecife.
¡Un saludo!



