09 octubre, 2009

Long Island Iced Tea


El capitán del barco, saltando del camastro, se apresuró a salir a cubierta para recibir a aquella inesperada visita, llevándose por delante un par de toneles mientras se ponía las botas a la carrera. Mal afeitado, con cara de sueño atrasado, se cuadró junto al puente de estribor, nervioso. Su gente se extrañó de aquella actitud. ¿Qué le sucede hoy al capitán? Se preguntaban. Nunca le habían visto inclinarse ante un miembro de la realeza, ni temblar de ese modo al besar las manos de una mujer. Ellos callaron por no importunar, pero observaban con atención.

La visita de su Majestad se alargó hasta bien entrada la noche. El ruido de los chapines bajando el puente hacia el puerto fue acompañado de pronto por el rudo sonido de unas botas. Los chapines se giraron y se elevaron sobre sus puntas hasta la llegada del amanecer.

Pasaron los días y el puente de estribor comenzaba a acostumbrarse al peso de aquellos dos. Él, alargando su estancia en aquel puerto había comenzado a tener sus dudas después de semanas. La cuerda que ataba el navío a los maderos del muelle comenzaban a criar algas y los miembros de la tripulación empezaban a cansarse de estar en tierra firme, emborrachándose y cantando sus aventuras en alta mar.

El capitán había trepado aquella escalera de cuerdas más de una vez y observado en cada una todo aquello que se le ofrecía desde aquellas alturas. Se le prometía un reino y él se avergonzaba de sólo ofrecer su maltrecho barco en compensación. Las enseñanzas y promesas de la Hermandad de la Costa se quedaban cortas a la hora de decidirse y no le servía de consuelo el consejo de su gente. Era decisión suya. Y ésta superaba en peligro a muchos de los enfrentamientos que había tenido contra franceses o monstruos marinos.

Era hora de colgar las botas y limpiarse la sal.

10 comentarios:

Salze dijo...

No entiendo demasiado el título... ¿Infusiones a 1,30?

El segundo párrafo es sencillamente perfecto.

¿Dudas? =S

Si yo fuera el capitán, llevaría a la reina a bordear la costa, para luego adentrarse en los mares. Ella también querrá conocer otros mundos, y a las chicas nos encanta la aventura... ;)

[...]

Eterna dijo...

O de llevarse de viaje a su Alteza.

Ichi Cryptorchid dijo...

Siiin palabras,
besos x

Helena dijo...

creo que me faltan capitulos antes por leer, pero aun así me he quedado con la duda, quien es la mujer por la que tiembla tanto?

OjosMiel. dijo...

Empezar de nuevo y con nueva tropa.

Parpadee dijo...

PARA SALZE:
A veces mis títulos no guardan relación directa con el texto más que en los detalles.

La duda está en si convertirse él o convertirla a ella. Conversión.

No llega con un [...]

Parpadee dijo...

PARA ETERNA:
La tentación de todo pirata es raptar a su Majestad y llevársea allende los mares.

Tendré que planteármelo. ;p

Parpadee dijo...

PARA ICHI CRYPTORCHID:
Gracias una vez más por pasarte a saludar.

Me agrada eso de dejarte sin palabras. ^^

Parpadee dijo...

PARA HELENA:
La cosa es que creo haberme saltado un par de capítulos antes de llegar. La tormenta, el desembarco, el encuentro... todo ocurrió muy deprisa. ;)

Ella es la reina de un reino forestal.

Parpadee dijo...

PARA OJOSMIEL.:
Tantos años en el mar son galardón suficiente para ser elevado a la categoría de comandante.

Con todo un ejército a mis órdenes para defender mi patria.

De pirata a corsario. :)