13 octubre, 2008

Coca-cola, como siempre


Hace ya un tiempo que no hablo de Ella. Y no es porque su presencia haya abandonado mi alma ni mi pensamiento. Aún pica y escuece. Ahogar un fuego así a base de lágrimas no es la mejor de las maneras. Ya sabéis a lo que me refiero.

Desde un primer momento he estado jugando a un juego peligroso. Me dedico a dar de patadas alegremente a una bomba de relojería. A cada golpe el mecanismo hace amago de activarse y yo, inconsciente, vuelvo a atizarle. Por ahora Ella desconoce la existencia de este blog, de mi escondite, pero poco falta para que acierte a dar con él. Con cada sombra que se proyecta bajo la puerta tiemblo de miedo, pensando que pueda ser su sombra. Las paredes de este pequeño gheto se comprimen a mi alrededor. ¿Qué haré si me descubre? ¿Dónde podré esconderme? Como Ella descubra mi posición y mi secreto no habrá sitio en el mundo capaz de ocultar mi vergüenza.

Hace un par de días la pregunta surgió como sin querer.

- ¿Vosotros tenéis un blog?

Si el rubor de mi cara no me delató en el momento a poco estuvo de hacerlo.

- No, ninguno - respondí al instante.

Y aquí estoy nuevamente, jugando mis cartas a mano descubierta. Cualquier hombre cuerdo habría dejado de escribir en ese mismo momento, pero parece ser que la cordura no es una de mis virtudes.

Escribo esto como desde una trinchera. A modo de memento de un soldado que sabe que tras subir la escalinata una bala perdida acertará a darle entre el casco y el chaleco. Sabiendo que, pese a todos sus esfuerzos, pese a que día tras día esquive las balas y las explosiones en el campo de batalla, la guerra durará lo suficiente como para que la bala certera de en el blanco.

Es inevitable y lo sé perfectamente. Sé que Ella está leyendo esto, que está leyendo esto y que sabe que está dirigido a Ella.

- Hola, bienvenida. Perdona mi cobardía y mi silencio.

2 comentarios:

Isabel Grábalos dijo...

¿Es la cordura una virud?




(No voy a entrar al marujeo de preguntar por Ella, no voy a hacerlo, no voy a hacerlo...)

Parpadee dijo...

No estaría de más incluirla dentro de las virtudes teologales. Solo Él podría conseguírmela...




(No pasa nada por que me preguntes, dado que mentir se me da de maravilla XD)