05 junio, 2009

"... La bebida y el diablo hicieron el resto"


Calma chicha en alta mar acompañada desde hace mucho por el silencioso chapoteo de las olas lamiendo el casco de la nave. La bandera negra izada cuelga lánguida del palo y el capitán hace lo propio sobre su camastro con la luz del sol que se cuela por el ventanuco. ¿Cuánto tiempo había pasado? ¿cuánto llevaba tirado en aquel sitio sufriendo en silencio el tórrido calor del verano? Evitando pensar vuelve a girarse en busca de una postura más cómoda.

Hacía tiempo que había mandado alejarse mar adentro. Aquel puerto, ya perdido en el horizonte, seguía llamándole a asomarse cada tarde a la popa de la nave, apoyado sobre el cordelaje, esperando y desesperando por ver algún cambio en los vientos o en la curvatura del mar.

Aquel puerto había calado demasiado hondo en él. Él, pirata de nacimiento, náufrago por vocación, a punto estuvo de traicionar su sangre y de dejar el mar por aferrarse al primer puerto que relucía en la costa. Muy joven aún para dejarlo. No habría llenado ni dos páginas con sus travesías de no haber puesto mar de por medio, entre aquellos muelles y su barco.

Un pirata como él debe aprender, como todo lobo de mar, que la añoranza no está permitida en la Hermandad de la Costa. Raptar princesas, burlarse de los remilgados caballeros ingleses y llenar los bolsillos de doblones hasta reventar requieren ante todo ser capaz de dar la espalda. Capaz de girar el rostro y de poner pies en polvorosa. Si de un puerto nos despiden con el puño en alto, otros muchos habrán en los que se nos recibirá con los brazos abiertos. El pirata deja el nido tantas veces como victorias haya cosechado.

"Contamos con el día en que vivimos y nunca con el que habremos de vivir" (lema filibustero)

10 comentarios:

pablo blanco dijo...

Piratas, piratas, piratas. ¡Ánimo! Ya sabes; viento en popa a toda vela...

Eterna dijo...

Y es que los hombres como él no conseguían acostumbrarse al no-balanceo de la tierra firme.

Andrea dijo...

Salud, Capitán! Saquemos la brújula del bolsillo y sigamos navegando...

Bordencanto. dijo...

Ay cómo puede ser que me guste tanto que me rapten... :)

¿hay tierra a la vista o algun "tesoro" que descubrir?

perdón por las ausencias,ya vuelvo

ele* dijo...

siempre me han parecido intrigantes los relatos de piratas!

estás un poco ausente, ultimamnt no?:)

Parpadee dijo...

PARA PABLO BLANCO:
Tranquilo, cuento con diez cañones por banda que harán temblar a quien se ponga cerca. ;P

Parpadee dijo...

PARA ETERNA:
El pirata aprendió la lección. Nunca volvería a pisar tierra estando el mar tan cerca.

Parpadee dijo...

PARA ANDREA:
¡Salud, compañera! Brújula y mapa del tesoro en mano a cazar el horizonte.

Gracias por pasarte y comentar. :)

Parpadee dijo...

PARA BORDENCANTO:
No se rapta una princesa sin que ella a uno le haya raptado el corazón primero.

Y sí, hay "tesoros"... ;)

Tranquila, que los exámenes hacen estragos a su paso...

Parpadee dijo...

PARA ELE*:
Los piratas simepre han sido mi gran pasión. Unos tipos curiosos como ellos solos podían ser.

Tengo prohibición en casa de usar cualquier tipo de ordenador, de ahí que no esté muy activo últimamente. A partir del 16 espero volver a las andadas. ;)