21 octubre, 2009

Moon Glow (no agitar)


"Quiero que sepas que me está costando horrores. Nunca se me ha dado bien compaginar nada y en esta ocasión la dificultad es aún mayor. Ya sabes que siempre he sido un tío obsesivo y que tiendo a olvidarme del resto cuando me centro en algo. Perdóname por eso, por esto y por lo otro.

Quiero que sepas que no me he olvidado de ti ni por un instante. Que te he tenido presente. Que de cuando en cuando me muero por cruzar aunque sea dos palabras contigo como antes. No quiero perder eso y procuro luchar contra este pequeño corazón mío, para que no eche de sí a la gente que, como tú, me importa de verdad.

Quiero que sepas que es culpa mía. Bien es cierto que no me he comportado como el mejor de los amigos. Cuando ha hecho falta no he estado atento a hacer lo posible por ayudar, centrado como siempre en mis cosas. He sido irresponsable, infantil y puede que demasiado liviano de pensamiento. No he sabido dar la importancia debida a mis problemas ni a los tuyos. Te pido perdón por ello.

Quiero que sepas, por último, que, pese a todo, debes entender que mi obsesión no menguará ni un ápice, sino más bien aumentará cada día más de una manera exponencial. Y ello no me provoca sentimiento alguno de culpabilidad. Sé que me costará cada vez más y que, cómo no, volveré a cometer los mismos fallos y otros peores incluso. Por ello te pido paciencia conmigo, algo de fe y mucha ayuda por tu parte. No quiero hacer esto solo."

14 octubre, 2009

Café flambeado


Aunque fue hace ya años y mucho ha llovido desde entonces, nada me ha impedido seguir recordando ese momento con total y dolorosa nitidez. Esa clase instantáneas en que todo se te graba a fuego, hasta el más insignificante detalle de la pequeña habitación en la que te encuentras.

El niño pequeño, riendo entre el alboroto de sus compañeros, tiembla de emoción ante un cambio inesperado en su rutina escolar. Hoy por fin podrán volver a los laboratorios del colegio, donde todo huele a plástico y a sustancias misteriosas. Fusión y sublimación, la combustión, los efectos del calor, forman parte de la lección de aquella semana.

El profesor, vigilante, entrega el material a cada grupo de niños. De tres en tres los niños se miran entusiasmados toqueteando los instrumentos con sus pequeñas manos. Algunos objetos ya los conocen, pues los han usado en otras ocasiones, en cambio otros son totalmente nuevos.

Como ejemplo para la clase el profesor de Ciencias Naturales llama a uno de los chiquillos a su lado. Será su ayudante. En sus pequeñas manos, nervioso, el chaval sostiene unas pinzas largas y, entre ellas, un trocito de metal blanquecino de aspecto frágil. El profesor, sujetando con una de sus grandes manos de adulto las de la pequeña criatura, acerca una llama al pedazo metálico. Inmediatamente el calor que desprende el mechero incendia literalmente el trozo de metal, haciendo que éste relumbrara con fuerza durante breves instantes.

- Esto que veis es el magnesio - dijo el profesor, comprobando que todos sus niños se habían quedado extasiados mirando aquella luminosa demostración - Ahora le toca el turno al plomo.

El niño no puede contener la emoción y se imagina en uno de esos grandes laboratorios, como los que ve en las películas, inventando una máquina portentosa o un monstruo increíble.

El compañero de al lado sostiene las pinzas con dificultad. Parece que el instrumento resbala entre sus dedos, pero aún así lo mantiene recto, poniendo cara de esfuerzo. Entonces él, con la cara henchida, acerca, como hiciera su maestro hace pocos segundos, la llama al metal. El efecto no tarda en hacerse notar. El plomo enrojece con rapidez y se dobla sobre sí mismo. Una reacción interesante cuanto menos.

- Bien - dice el profesor levantando la voz para ser oído sobre el jolgorio de los niños - ya es suficiente, dejad todo sobre la mesa.

Pero él no hace caso. No quiere ver sólo como se derrite el plomo. Él quiere que arda como el magnesio, que brille como aquél. Acerca la llama y la mano con ella. El plomo, presa del calor, no puede con su alma y cede ante su propio peso. Una gota ardiente cae y va a parar al dedo del niño. El niño mira el dedo y mira aquella gota al rojo vivo que se extiende sobre él. Aún mantiene la cara de expectación durante breves segundos antes de tornarla en una mueca de dolor. De dolor intenso.

Después de años aún sigo teniendo miedo al fuego y a su mordisco. Ni con pinzas ni con guantes soy capaz de acercarme a una sartén hirviendo sin temblar de arriba a abajo. Quemarse duele y mucho. Deja marca. Un marca difícil de borrar. Duele incluso más pasado el tiempo, cuando la herida cicatriza, pero la quemazón va por dentro.

Pero aunque tengo un miedo atroz a las llamas (hay quien lo llamaría directamente fobia o pirofobia) no por eso dejo de acercarme al fuego cuando tengo frío, cuando me reúno con los míos alrededor de la hoguera y cuando mis hermanos necesitan llevarse algo caliente a la boca. Tengo miedo, pero intento no dejarme llevar por él. Lucho contra ello cuando me enfrento al calor de una llama como cuando voy a dar un salto de fe dejándome caer al vacío.

El secreto de los valientes tiene dos caras: o nunca mencionar los propios miedos o, si se hace, enfrentarse a ellos como si no se tuviera miedo alguno. El cobarde no es quien tiene miedo (pues entonces todos pecamos de cobardes), sino el que se deja llevar por ellos.

09 octubre, 2009

Long Island Iced Tea


El capitán del barco, saltando del camastro, se apresuró a salir a cubierta para recibir a aquella inesperada visita, llevándose por delante un par de toneles mientras se ponía las botas a la carrera. Mal afeitado, con cara de sueño atrasado, se cuadró junto al puente de estribor, nervioso. Su gente se extrañó de aquella actitud. ¿Qué le sucede hoy al capitán? Se preguntaban. Nunca le habían visto inclinarse ante un miembro de la realeza, ni temblar de ese modo al besar las manos de una mujer. Ellos callaron por no importunar, pero observaban con atención.

La visita de su Majestad se alargó hasta bien entrada la noche. El ruido de los chapines bajando el puente hacia el puerto fue acompañado de pronto por el rudo sonido de unas botas. Los chapines se giraron y se elevaron sobre sus puntas hasta la llegada del amanecer.

Pasaron los días y el puente de estribor comenzaba a acostumbrarse al peso de aquellos dos. Él, alargando su estancia en aquel puerto había comenzado a tener sus dudas después de semanas. La cuerda que ataba el navío a los maderos del muelle comenzaban a criar algas y los miembros de la tripulación empezaban a cansarse de estar en tierra firme, emborrachándose y cantando sus aventuras en alta mar.

El capitán había trepado aquella escalera de cuerdas más de una vez y observado en cada una todo aquello que se le ofrecía desde aquellas alturas. Se le prometía un reino y él se avergonzaba de sólo ofrecer su maltrecho barco en compensación. Las enseñanzas y promesas de la Hermandad de la Costa se quedaban cortas a la hora de decidirse y no le servía de consuelo el consejo de su gente. Era decisión suya. Y ésta superaba en peligro a muchos de los enfrentamientos que había tenido contra franceses o monstruos marinos.

Era hora de colgar las botas y limpiarse la sal.

03 octubre, 2009

Agua de flores, amapolas y pececillos dorados


Y entrar en tu vida saltándome las presentaciones. Quitándome el sobrero, los zapatos y la carcasa del corazón. Y no sólo saludar con un beso en la mejilla... no sé si me explico.

Durante las últimas dos semanas el corazón me ha dado treinta vueltas de campana y ocho pequeños (y no tan pequeños) intentos de infarto que me han hecho mirar hacia las nubes. He descubierto las debilidades y fortalezas de este pequeño cuerpo de hombre. Lo poco que tengo que ofrecer al mundo y lo mucho que éste me ofrece a cambio.

Me has hecho dudar hasta de la mismísima realidad, y no desde el hecho de que todo parezca en estos instantes difuso y parte de una extraña ensoñación, sino porque todo parece ahora tan real y palpable que me pregunto ¿dónde me encontraba yo antes de encontrarte a ti? El ensayo y el error (sobre todo el error) me han enseñado lecciones importantes, pero ninguna como el hecho de haberme topado con una vida que creía perdida y que luchaba por encontrar. He encontrado en ti el valor que me faltaba para enfrentarme al mundo, para tirar abajo todas esas murallas que antes me hacían temblar con su presencia. Ahora no es sólo un puño el que rompe los esquemas sino dos unidos que luchan por salir adelante, destrozando a todo el que se interponga.

Labios fríos, manos huérfanas y una escalera de helicóptero que espera colgando desde un balcón. Ten paciencia conmigo. Esto es sólo el principio.

El príncipe heredero vuelve a casa para reclamar su trono, su corona y su reina. ¡Larga vida al rey!

28 septiembre, 2009

Gotas de lluvia sobre la lengua


Darse por completo, descargando el corazón con cada roce. Saltar de alegría y encogerse de miedo. Luchar contra la propia conciencia, dándole por fin a entender quién es el que manda aquí.

En ocasiones las cosas de la vida vienen sin avisar y con apenas tiempo para estar preparados. Situaciones que (gracias a Dios) escapan a nuestros planes previstos y ante las cuales hoy me siento obligado a hacer una reverencia. El destino ha sabido darle más sabor si cabe a esta existencia vacía, haciendo que uno se cuestione los mismísimos límites de la vida.

Y como un niño pequeño me acerco, temeroso. Las cosas nuevas, como las viejas, conviene tratarlas con limpia inocencia. Las dudas acucian por ambos lados y requieren de un movimiento valiente hacia adelante. Para crecer, para mejorar, para avanzar y para llenar el corazón conviene a veces bajar un escalón y mirarse a los ojos de cerca.

P y J, libres ya de cualquier atadura, han hecho un trato: no más turnos. Ésta persona, antes medio-hombre, quiere hoy ser hombre completo. Cada parte aprenderá de la otra en lo que pueda. El príncipe de los mares quiere pisar tierra y conocer lo que pueden aportar los dos mundos, donde se mezclan el olor a mar y el olor a madera.

24 septiembre, 2009

¿Quién pidió un vodka negro con lima?


Pocas veces en la vida se te dan oportunidades tales que te sirvan de algún modo de empujón para avanzar. Oportunidades que te sacan de esa apatía vital en la que, en ocasiones, te encuentras inevitablemente sumido, y que no te deja levantar la cabeza ni ver el horizonte con claridad.

Y es la vida quien ofrece estos salvavidas, pero sólo nuestra es la opción de agarrarse y tirar del cable. No es posible crecer, hacerse más grande (que no mayor), si no hay una firme decisión por nuestra parte. Y yo pienso agarrar esta ocasión por los pelos, pues a la suerte (como a su madre) la pintan calva. No soltaré la cadena hasta verme en camino y con velocidad constante, aunque para ello deba vaciar mis bolsillos y mi corazón en el intento.

Y aunque esto pueda parecer una letanía motivadora, de nada sirve si con nosotros no llevamos nuestros propios pasajeros. Si crecemos, pero no hacemos crecer a los demás todos nuestro esfuerzos caerán en nada. Como si fuese un jardín, un árbol que se eleva demasiado deprisa sobre los demás ahoga con sus raíces a las plantas de alrededor. Y, como árboles, necesitamos crear un bosque en el que poder ser nosotros mismos.

Aquí el que no crece se hace más pequeño.

18 septiembre, 2009

Sólo tú me comprendes, Don Simón


Sucede que conozco a alguien y ese alguien, cada cierto tiempo, acostumbra a rehacer su vida empezando desde cero y tirando su pasado por la borda. Tal persona, en ocasiones, se pregunta el porqué de esa costumbre, que él toma por destino inevitable y fatal obra del hado. Rompe con todo lo pasado, haciéndolo estallar en pedazos que se le incrustan en la piel dejando gruesas cicatrices, sin importarle el dolor autoinfligido ni el daño que cause a su alrededor con la afilada metralla. Con la cara marcada y una maleta de esquirlas, marcha y huye corriendo hacia el horizonte.

Resulta que ese alguien, a quien conozco desde hace mucho, quiere marchar de nuevo, a un lugar no muy cercano. Ha conseguido un par de barras de dinamita que piensa hacer detonar bajo el retal de su vida presente. El destino ha vuelto para llevárselo lejos.

¿Quieres una? fue la pregunta y la mano extendida me ofrecía una carga explosiva.

Me encantan las explosiones.

12 septiembre, 2009

Ácido de batería


SUJETO DE PRUEBAS: P-4RP-4D33

Sexo: Varón. Raza: Caucásico. Complexión: A (carácter B). Altura: 177 cm. Peso aproximado: 53,5 kg. Edad física: 21, Edad mental: 31, Edad emocional: 16. Capacidad de aguante físico: 25-30% aprox., Capacidad de aguante anímico: 50%, Capacidad de aguante psíquico-emocional: 150%. Ritmo cardíaco: tipo P-3, Ondas cerebrales: tipo J-4.


El sujeto de pruebas presenta una complexión delgada y débil, aunque ha revelado una sorprendente capacidad para realizar las pruebas a las que le hemos sometido, así como una excelente disposición ante ellas, pese al constante peligro de muerte al que se le ha expuesto durante el estudio.

Durante las últimas 24 hrs. el sujeto P-4RP-4D33 ha soportado la carga de nuestros generadores holográficos sin pausa. Su vida, comprimida en formato mp4, se le ha sido presentada en dosis de 30 min. El resultado de la prueba nos ofrece resultados bastante dispares y completamente diferentes a la predicción oficial. Puede que se deba a un posible fallo técnico en nuestras instalaciones, aunque el técnico encargado insiste en lo improbable de tal conjetura. Seguiremos estudiando en problema durante los próximos días.

Las ondas cerebrales parecen no concordar con los datos de sus sistema nervioso. Presenta una arritmia grave en el corazón que no hemos podido corregir ni con los 124 puntos de descompensación. Aún así no parece haber problema de paro cardíaco.

Las pruebas físicas a las que será sometido el sujeto de pruebas se realizarán durante las próximas 48 horas. El estrés y el desgaste físico puede que nos den algo más de luz sobre los errores que hemos cometido en la primera puesta en práctica del proyecto.

Firmado.

J.P.L. Responsable del "Proyecto Arcángel"

07 septiembre, 2009

Abundante bebida isotónica de tipo... "Acuarius"


Llámalo presentimiento, llámalo intuición femenina, llámalo X, pero si este último año ha sido el mejor/peor de mi vida, creo que el que se nos avecina está aún más ávido de aventura, con la fuerza suficiente como para romper con los mitos e hitos del anterior, y dispuesto subir un poco más el listón, hasta una altura ya de por sí difícil de alcanzar.

La pregunta, si no se nos había planteado antes con suficiente claridad, se nos muestra ahora sobre pancartas y marcada en tinte colorado y violento: ¿Y ahora... qué?

No descarto que todo lo que venga a partir de ahora no sea de mi agrado. Bien sé que lo pasaré, tal vez, mejor/peor que en toda mi vida, pero uno está comenzando a pillarle el tranquillo a la vida. No es que sepa con exactitud y rigor científico lo que me depara el futuro, pero tengo la confianza suficiente como para dedicarle una sonrisa picarona al destino, un guiño de ojos y un "Sigue sorprendiéndome como sólo tú sabes". Pase lo que pase y le pese a quien le pese seguiré prefiriendo la sorpresa, jugando a sorprender al mundo como el devenir me ha enseñado a hacer.

Este hombre con miedo de ser demasiado niño viene con ganas de crecer. Ya no habrá más príncipes azules como los pintan las historias. No más briosos corceles blancos ni espadas de diamante. Adiós a los castillos de diamante, oro y niebla. Adiós a las coronas con halos de grandeza y santidad. El niño ha cogido sus cuentos de hadas, los ha tirado por el balcón, y dejando a su madre, padre y cinco hermanos se ha unido a la tripulación de un barco pirata.

El pequeño príncipe viste ahora ropas azul oscuro casi negro.

03 septiembre, 2009

El tequila se repite


Hace poco más de un año este blog se inició como un medio de expresión más o menos estable, un sitio donde descargar mi cabeza de ideas y donde poder compartir esas locuras que llamo pensamientos. Pronto se convirtió sin saber cómo en mi válvula de escape, como una excusa para explicarme de las maneras más extrañas. Luego en un sitio de encuentro con otras personas que comparten ese impulso por transmitir, gentes de todos los rincones, cada cual con sus peculiares rarezas y sus raras particularidades.

Ha pasado más de un año (¡y que año, madre mía!). Esperemos que uno siga muchos años más retorciendo palabras y rompiendo esquemas de color. Pocas cosas en la vida merecen la pena conservar. Y aunque con alguna excepción, no me arrepiento de ninguna de las palabras que he escrito entre botellas tras esta barra. Palabras cargadas con sabor a pólvora.

Tras unas inmerecidas vacaciones un servidor vuelve a las andadas. Habrá que recuperar de algún modo el tiempo perdido, digo yo. Los relojes no se paran por el simple hecho de que uno se duerma en los laureles (amapolas, margaritas, a gusto del personal).

Tras un pequeño y tortuoso viaje a través de lo que esconde esta dura osamenta uno ha vuelto más alto, más fuerte, más galán y más estúpido que nunca.

12 junio, 2009

Marinero de agua dulce


Tres golpes secos en la puerta del camarote y los tres siguientes obligaron al pirata a despertar de su amodorramiento. La luz del sol le quemaba la nuca, pero por no cambiar de postura no hizo ni abrir los ojos.

- ¿Quéee...? - espetó de manera quejumbrosa, limpiándose las babas con la mano.

La puerta se entreabrió lo justo como para que el aire salado del mar se colase e inundase todo con su fragancia.

- Mi capitán - sonó temerosa una voz juvenil al otro lado del dintel.

- ¿Qué quieres ahora? - gruñó el capitán.

- ¿Está seguro que el timonel P. es el hombre adecuado para llevar el barco?, no se yo si...

- ¡El timonel P. está perfectamente capacitado para el cargo! - con un crujido escalofriante el camastro se dobló bajo el peso del pirata que se incorporaba poco a poco hasta sentarse- La decisión está tomada y no la cambiaré ni aunque eso signifique que encallemos en alguna parte.

- Pero señor...

- ¡Y ahora lárgate si no quieres pasar otras dos semanas limpiando letrinas!

- Señor, el timonel P...

La botella que decoraba la mesilla acabó entonces estrellándose contra la puerta en un estallido de esquirlas. La puerta se cerró de golpe y el silencio tras los apurados pasos volvió a reinar sobre la habitación. El aroma del mar fue sustituido poco a poco por el hedor del alcohol y el olor del encerramiento.

- Parpadee está perfectamente capacitado para llevar el barco sin que yo tenga que intervenir... - farfulló para sí el capitán, mientras daba con su cara sobre la almohada.

Los trozos que quedaban de la botella refulgían desde el suelo, inclinándose con el bamboleo de las olas, reflejando de manera deformada la escena de la habitación.

05 junio, 2009

"... La bebida y el diablo hicieron el resto"


Calma chicha en alta mar acompañada desde hace mucho por el silencioso chapoteo de las olas lamiendo el casco de la nave. La bandera negra izada cuelga lánguida del palo y el capitán hace lo propio sobre su camastro con la luz del sol que se cuela por el ventanuco. ¿Cuánto tiempo había pasado? ¿cuánto llevaba tirado en aquel sitio sufriendo en silencio el tórrido calor del verano? Evitando pensar vuelve a girarse en busca de una postura más cómoda.

Hacía tiempo que había mandado alejarse mar adentro. Aquel puerto, ya perdido en el horizonte, seguía llamándole a asomarse cada tarde a la popa de la nave, apoyado sobre el cordelaje, esperando y desesperando por ver algún cambio en los vientos o en la curvatura del mar.

Aquel puerto había calado demasiado hondo en él. Él, pirata de nacimiento, náufrago por vocación, a punto estuvo de traicionar su sangre y de dejar el mar por aferrarse al primer puerto que relucía en la costa. Muy joven aún para dejarlo. No habría llenado ni dos páginas con sus travesías de no haber puesto mar de por medio, entre aquellos muelles y su barco.

Un pirata como él debe aprender, como todo lobo de mar, que la añoranza no está permitida en la Hermandad de la Costa. Raptar princesas, burlarse de los remilgados caballeros ingleses y llenar los bolsillos de doblones hasta reventar requieren ante todo ser capaz de dar la espalda. Capaz de girar el rostro y de poner pies en polvorosa. Si de un puerto nos despiden con el puño en alto, otros muchos habrán en los que se nos recibirá con los brazos abiertos. El pirata deja el nido tantas veces como victorias haya cosechado.

"Contamos con el día en que vivimos y nunca con el que habremos de vivir" (lema filibustero)

18 mayo, 2009

Un Lady Maria, si os place


Me muerdo el labio para no caer en la tentación (una vez más) de dedicarte un piropo poco acertado, para evitar tropezar y volver a empezar otra vez, para no echar por tierra ese muro de contención. Ahora que había logrado trazar una delgada línea entre ambos, temo ser yo quien vuelva a cruzarla de un salto. Temo ser tan estúpido como para decirte dos palabras de las que dependan por completo mi felicidad y mi vida. De soltarlas sin sentimiento alguno con un tono emocionalmente gélido.

Pero su majestad no tendrá que esperar mucho, no. Estoy reuniendo fuerzas, con ayuda de ellos, para poder juntar un "hasta" y un "nunca" en la misma frase. Poco tendrá que esperar, me da a mí en las narices. Espero sinceramente que usía no se sulfure si juego un poco con su corazón. Al fin y al cabo un servidor no quedará así en el olvido.

Ésta es tan sólo una enfermedad fingida con la que evitar un casamiento que me inoportuna. Un corazón de bronce y ébano, engrasado y pulido hasta la saciedad. Duro como el diamante, pero que funciona con la precisión de un reloj suizo. Con el tic-tac propio de una bomba de relojería.

Asesina de amores, psicópata de sangre fría, sicaria mortal de pulso perfecto y mirada fatal. Distancia la llaman.

05 mayo, 2009

Grapple-d


Un mes ha pasado desde que todo empezó y no he puesto absolutamente nada de mi parte. Se me hace extraño volver a ver esas caras conocidas (esa cara) de las que voluntariamente me alejé aquella vez. Salir de la rutina supone un duro esfuerzo, pero salir de una rutina para empezar con otra requiere una decisión aún mayor. Necesito moverme. Tengo la pereza imbuida en mi propio cuerpo.

Y sigo autoengañándome en todas y cada una de las facetas de mi vida. Soy un mentiroso compulsivo y no tengo reparo alguno en engañar hasta a quienes inocentemente y con toda la disposición del mundo leen mis oscuras palabras. Todo ello con una sonrisa en la boca. Una vida aburrida que tiendo a pintar de colores brillantes, haciéndome el interesante.

¿Dejar de mentir... y volver a mi vida neutra? ¿dejar de engañarme... y asumir lo poco que soy? Creo que por hoy paso, gracias. Prefiero mis delirios de grandeza y mis pobres premios de consolación antes que asumir la responsabilidad y actuar como es debido. Y no soy yo quien habla, sino mi cuerpo.

Vanos vienen siendo los esfuerzos del corazón y la cabeza. Ni aún atacando por dos flancos, por arriba y por abajo, han logrado siquiera hacerme entrar en razón. Tengo un cuerpo atrincherado que parece disfrutar con el asedio, tozudo como él solo. No hay dedo que se mueva si los tres no están de acuerdo, y la paz pactada está lejos de ser firmada.

Sinceramente, necesito un puñetazo que me rompa los huesos y los esquemas.

26 abril, 2009

Tequila sunrise


Quisiera ser científico y poder explicar así estas cosas de manera más o menos racional. Ordenando, clasificando y numerando cada acontecimiento. Dibujando líneas que relacionan cada quién y cada cuál sobre una pizarra blanca impoluta. Unos y ceros. Reducir mi vida a simples números insertables en mi ordenador. Resumir, en fin, el sentido de mi vida en una simple ecuación.

Y pese a no serlo podría afirmar con absoluta certeza que la infinitud de variables contenidas en esa ecuación me harían completamente imposible el comprenderla. La vida es compleja y mi cabeza simple. No nos hacemos a la idea de la cantidad de fuerzas que han tenido que actuar para que en aquel momento, aquella persona y aquellas palabras coincidiesen en aquel preciso lugar.

Los números reales son incapaces de explicar porqué esta sonrisa se pasea hoy por mi cara. Incapaces de averiguar por qué mis ojos distinguen un sol radiante tras esa capa de gruesos nubarrones. Incapaces de indagar en la alegría serena que me abraza. Incapaces de distinguir ese brillo especial bailando en mis retinas.

He descubierto que por encima de las agujas del dolor el bálsamo de la alegría sigue surtiendo su efecto, dándome a entender de lo que soy capaz de hacer, enseñándome el truco del faquir, durmiendo plácidamente sobre una cama de clavos. Me río de las espinas que se me clavan en las manos.

Romper moldes, barreras y alguna que otra cabeza. No hay dolor que valga cuando la presión se reparte sobre la superficie. Cuando el puño se enfrenta al puño es el corazón más grande el que sale vencedor.

Podría parar una bala con los dientes si me lo pidieras.

20 abril, 2009

Trago amargo


No voy a hacerme mala sangre por esto, que te quede bien claro. Un consejo es sólo eso: un aviso. Tuya es la decisión. Eres ya mayor como para decidir que vas a hacer con tu vida.

Sin rencores, sin rencilla alguna. Quien vive del rencor se hace fuerte, es cierto, nadie puede contra él. Ni con él ni contra él. Quien vive del rencor se hace fuerte, se endurece, cristaliza y fosiliza. Sólo sirve para ser expuesto en un museo donde criará polvo para el resto de la eternidad.

Si alguien tiene que pedir perdón aquí ese soy yo. Me precipité haciendo una montaña de un grano de arena. Un grano metido en el ojo. Un rebote. No tragué lo que se me venía encima. No quería escuchar a nadie. Huí dando un portazo, tal vez escapando de mí mismo, buscando un lugar donde no me diese de bruces con mi reprochable reacción.

Pero aún así, y pese a que por mi parte la respuesta fue desmedida, no retiro lo dicho. El consejo sigue en pie y siempre podrás echar la vista atrás y verlo colgado en mi puerta. De estas cosas se aprende. Del dolor se aprende. Y este mal ejemplo seguirá por aquí trasteando con su blog.

Yo en su momento tomé mi decisión... y sigo vivo.

15 abril, 2009

Galas de champán y oro

De manos de Adriana he recibido 3 premios con sus correspondientes memes (adecuadamente agradecidos). No es costumbre mía hacer cosas de estas, pero en virtud al detalle de haberme nominado no a uno, ni a dos, sino a tres premios a la vez creo que por esta vez haré una excepción. Puede ser interesante publicar estas cosas (muchas de las cuales de otro modo nunca acabarían blanco sobre negro en este blog).

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Premio nº 1: “Siete cosas extrañas sobre mí”


Pasos a seguir:

1.- Crear un tag/link de la persona que te ha indicado el Meme.

Adriana - http://unaplumayunavela.blogspot.com/

2.- Confesar 7 cosas extrañas/raras/diferentes sobre ti y tu personalidad en tu blog.

1) Mientras voy a alguna parte montado en la villavesa (que es como se les conoce a los autobuses interurbanos por estos lares) si estoy de buen humor suelo seguir con los labios las letras de las canciones de mi mp4. Ningún sonido sale de mi boca, pero la cara de emoción que pongo a veces se ha ganado más de alguna mirada rara.

2) Si hace calor (y a veces también cuando hace frío) me remango las mangas del jersey de cuello alto o de la sudadera, así como las mangas de las camisas y de las camisetas de manga larga. Me gusta como queda.

3) Me siento incómodo si no voy con una mochila al hombro o si no llevo un abrigo colgando entre los brazos. Siento como si me faltase algo. Demasiado ligero tal vez.

4) Tengo una muletilla tanto al escribir como al hablar que no me deja en paz, pese a que no sea demasiado cantosa. Suelo empezar todas y cada una de mis frases con un inexplicable “Bueno…”

5) Aunque suene estúpido: me siento orgulloso de conocer al dedillo mi habitación completamente a ciegas. Duermo con dos hermanos pequeños y todas las noches me toca ponerme el pijama a ciegas. Aún no ha llegado el día en que me haya pegado contra algo. Me basta con ver el desorden que había hace un par de horas para imaginarme como estará cuando llegue.

6) Acostumbro a viajar de pie en la villavesa (véase punto 1) incluso aunque esté vacía. La verdad es que suelo estar de pie casi en cualquier situación y no me supone mucho problema (un día intentaré dormir de pie a ver qué pasa).

7) Uso muy a menudo las entradas de mi blog como excusa para no tener que decir muchas cosas a la cara. No es algo muy honroso por mi parte, pero tiene su cosa poder expresarse de esta manera. Prometo hacerlo menos y hablar claro cuando toque (aunque me cueste).

3.- Crear un tag/link a 7 personas invitándolas a participar del Meme

1) Helena Mascarpone - http://auntengorazones.blogspot.com/

2) Agua - http://pensamientosdelsubconsciente.blogspot.com/

3) Eterna - http://historiasqueyacenenmi.blogspot.com/

4) The Jolly Joker - http://filosofialirica.blogspot.com/

5) Bordencanto - http://comemeaversos.blogspot.com/

6) Ana-banana - http://viviendoentreparentesis.blogspot.com/

7) Ele* - http://esacancionqnopodrasolvidar.blogspot.com/

4.- Avisar a los 7 afortunados que han sido invitados por medio de un comentario.

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Premio nº 2: “Premio Dardos”

Pasos a seguir:


1.- Exhibir la imagen del sello.

2.- Poner el enlace de la persona que te lo ha regalado.

Adriana - http://unaplumayunavela.blogspot.com/

3.- Elegir 10 personas para pasárselo.

1) Ana-banana - http://viviendoentreparentesis.blogspot.com/

2) Helena Mascarpone - http://auntengorazones.blogspot.com/

3) R. - http://abrazosdeinvierno.blogspot.com/

4) Ele* - http://esacancionqnopodrasolvidar.blogspot.com/

5) Eterna - http://historiasqueyacenenmi.blogspot.com/

6) The Jolly Joker - http://filosofialirica.blogspot.com/

7) Bordencanto - http://comemeaversos.blogspot.com/

8) Adriana - http://x-greatescape.blogspot.com/

9) Agua - http://pensamientosdelsubconsciente.blogspot.com/

10) Marta - http://deseasinpensar.blogspot.com/

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Premio nº 3: “Premio nostalgia de la infancia”

Pasos a seguir:


1.- Copiar y pegar íntegramente el Meme en un post.

2.- Contestar las preguntas sinceramente, borrando las contestaciones anteriores.

3.- Ponerte un tanto nostálgico/a mientras las respondes.

4.- Nominar a cinco blogs para que sigan este Meme.

Llas preguntas son las siguientes:

1) ¿CUÁL ES TU PRIMER RECUERDO?: Recuerdo cuando salía al patio de mi casa. Me parecía enorme y frondoso. Luego recuerdo un puñado de tréboles en mi mano, un sabor extraño en la boca y una mano vacía.

2) NOMBRA ALGUNOS DE TUS JUGUETES PREFERIDOS: ¡Los gatitos encajables! Tenía una caja entera llena de figuras de gatos que encajaban entre sí. Valían tanto para jugar como para mordelos (una sensación gratificante, la verdad). Y un ganso al que se le lanzaban aros de goma al cuello.

3) ALGUNA TRAVESURA DE CUANDO ERAS NIÑO: Aunque no fui yo sólo, una vez entramos al garaje donde mis padres guardaban los muebles antiguos. Yo y mi hermano pensamos que eran un poco sosos, así que cogimos un par de brochas y pintura color azul eléctrico… imaginaros el resto.

4) TU COMIDA PREFERIDA DE AQUELLOS AÑOS: Nunca he sido muy quisquilloso con la comida, pero creo que sería el puré de patatas con salchichas (mi madre les cortaba las puntas en vertical en 4 partes y al cocerlas acababan con forma de pulpos mmmm…)

5) TUS DIBUJOS PREFERIDOS DE LA CAJA TONTA: “Conan, el niño del futuro” Siempre fue mi serie preferida, incluso por encima de “Cuentos desde el Valle Mumin”. Años más tarde descubrí que era de Hayao Miyazaki, aumentando aún más mi admiración. Fue de las primeras series que me marcaron. Desde entonces siempre he sabido que si quieres a alguien un niño de 10 años puede levantar sobre sus hombros una losa de granito de 500 kg.

6) TU PRIMERA COLECCIÓN DE CROMOS: Nunca fui muy de cromos. Mi primera colección fue la de pokémon y desde entonces y hasta la muerte con ellos.

7) TU MEJOR AMIGO/A Y POR QUÉ: Mi mejor amigo de aquellos años se llamaba Darío. Era un chico especial. Era el único lo suficientemente “friki” como para tratar conmigo y aguantar mis afiladas gracias. No sé que habrá sido de él. Recuerdo que su madre nos quería cebar con sus aperitivos cada vez que me quedaba a dormir en su casa.

8) EL PRIMER LIBRO QUE LEÍSTE: No recuerdo su título, supongo que sería una colección de cuentos, porque me acuerdo de cuando intentaba leerlo pasando la mano por las líneas. Los dibujos eran de colores suaves y las líneas se difuminaban.

9) AQUELLA CANCIÓN, QUE SIEMPRE QUE ESCUCHAS, VIAJAS A TU PASADO: No recuerdo el titulo de la canción, pero estoy casi seguro de que es un tema de Abba. En cuanto la escucho lo que pasa a mi alrededor deja de tener sentido. El día que la vuelva a oír busco el título, prometido.

10) AQUEL MAESTRO/A QUE TODAVÍA HOY LO RECUERDAS CON CARIÑO Y POR QUÉ: Carlos Parra, mi profesor de matemáticas y ciencias naturales y jefe de curso durante dos años. Un tipo peculiar. Se tomaba a broma todo lo que le decíamos y podía ponerse a nuestro nivel sin tener que rebajarse. Era uno más de la clase y todo el mundo le apreciaba. Se a ciencia cierta que después de los años se sigue acordando de mí.

11) UNA PELÍCULA QUE JAMÁS OLVIDARÁS PORQUE TE RECUERDA A TU INFANCIA O JUVENTUD: Desde siempre ha sido la de “El rey león”. Fue la primera peli que vi en el cine y aún recuerdo el sitio que ocupé al ir a verla. Y recuerdo que no lloré con la muerte de Mufasa, porque ya era un niño grande y los niños grandes no lloran.

12) AQUELLOS TEBEOS QUE LEÍAS CON AVIDEZ CUANDO ERAS PEQUEÑO/A: De pequeño no solía leer tebeos, aunque recuerdo que una vez cayó en mis manos una recopilación de tebeos de los Looney Toons. Si no me los leí veinte veces cada uno no me los leí ninguna. Eran muchísimo mejores en papel que en la pantalla.

13) UNA MASCOTA QUE TUVISTE DE PEQUEÑO/A: Pues esto no lo recuerdo, pero mis padres siempre me cuentan historias de un pastor alemán que teníamos cuando apenas tenía yo un par de meses. Se llamaba Kafat y se cuenta que desde que nací me convertí en su protegido. Nadie podía acercarse a mí mientras jugaba en el patio sin que él lo permitiese. Ya veis, a las princesas les protegen dragones y a los príncipes, canes.

14) EL PRIMER COCHE QUE TUVISTE CUANDO TE SACASTE EL CARNÉ DE CONDUCIR: Pues el día que me saque el carné de conducir tal vez me anime a responder esta pregunta. Hasta entonces sólo podré usar mi desbordante imaginación.

15) UN VIAJE O EXCURSIÓN QUE HICISTE CON LOS COMPAÑEROS DE CLASE: Recuerdo que una vez fuimos con mis compañeros de clase a una fábrica de caramelos. Pasamos una mañana entera recorriéndola y probando todas y cada una de las muestras que nos ofrecían. El sueño de todo niño. Aunque esa misma tarde jurase que no volvería a probar un caramelo en mi vida.

16) AQUEL JUEGO QUE TANTO TE GUSTABA JUGAR DE PEQUEÑO/A: Ya sé que esto puede sonar raro, pero yo solía jugar entre clase y clase con mis amigos a un juego del que años más tarde descubriría que era un juego de rol. Llegamos varias veces a saltarnos clases y casi siempre acabábamos llegando tarde. Que tiempos aquellos…

17) ¿QUE PROGRAMA DE LA TELEVISIÓN DE AQUELLOS AÑOS ERA EL QUE MÁS TE GUSTABA?: Había un programa infantil que aún recuerdo con todo lujo de detalles. Se llamaba “Pequelandia”. Era uno de estos programas con títeres y muñecos. No tenían mucho presupuesto, pero siempre los veía a la hora de la merienda con mi bocata entre las manos y me parecían geniales.

18) UN REGALO QUE TE HICIERON TUS PADRES QUE JAMÁS OLVIDARÁS: Pues hubo uno que me hizo en su tiempo especial ilusión, aunque hay que decir que fue un regalo tanto mío como del resto de mis hermanos. Era todo un parque infantil, con sus columpios, aros y balancines. Todo un lujo en aquel momento. Creo que me lo pasé mejor viendo emocionado como lo montaba mi padre que al usarlo después.

19) ¿HAY ALGÚN OLOR QUE TE TRASPORTA A TU INFANCIA?: El olor de los caramelos de anís. Mi abuela paterna siempre tenía un bol lleno de ellos y cada vez que la visitábamos nos llevábamos uno de ellos (o dos si te podía la tentación). Eran tiempos mágicos, pese a lo que pudiera parecer ahora.

20) UN DÍA O UN MOMENTO DE TU INFANCIA QUE NO OLVIDARÁS NUNCA, PORQUE FUISTE INMENSAMENTE FELIZ: Puede parecer una tontería y tal vez no se acuerden de ello ni mis padres, pero mi cabeza se ha ido instintivamente a aquel día: llegábamos de misa un día de adviento, poco antes de navidad, yo tendría 10 años. Nos habían comprado a todos unos polos de limón y como era tradición en mi casa nos sentamos alrededor de la corona de adviento (hecha a mano por mi padre) con las velas encendidas y los helados en el centro de la corona. Luego nos levantamos y mi madre y yo acercamos las figuritas de los reyes magos un par de centímetros al Belén.

Mis 5 nominados:

1) Eterna - http://historiasqueyacenenmi.blogspot.com/

2) The Jolly Joker - http://filosofialirica.blogspot.com/

3) Bordencanto - http://comemeaversos.blogspot.com/

4) Proyecto de escritora - http://proyectodescritora.blogspot.com/

5) Agua - http://pensamientosdelsubconsciente.blogspot.com/

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Se me queda mucha gente fuera de las listas y que me hubiese gustado hacer partícipes de estos premios. Que sepáis que la intención es lo que cuenta… o al menos espero que así sea.

Muchas gracias de nuevo a Adriana por… no uno, ni dos, sino tres premios.

10 abril, 2009

En copa de cordiales


Se que una vez te dije que nunca escribiría nada sobre ti, que dejaría tu identidad bajo secreto y que nunca me dirigiría a ti en clave oculta. Tendrás que disculparme esta vez, pues no puedo quedarme de brazos cruzados mirando desde la distancia. "Nunca digas nunca". La vida da a veces vueltas de campana y hay quienes tienen el estómago muy delicado.

No cometas un error del que después te puedas arrepentir. Por favor, aprende de mis equivocaciones. Estás poniendo el pie en terreno pantanoso y no prometo que pueda hacer mucho por sacar tu cabeza a flote sobre esa capa de lodo y vapores. Las cosas nunca ocurren de la misma manera dos veces y no me atrevo a imaginar que puede ser de ti, de nosotros, si intentas coger ese tren. Mírame al menos como a un mal ejemplo, como un ejemplo de lo que nunca debes hacer.

Te lo aseguro: hay mil puertos más seguros que aquel en el que atas amarras. Curioso es que un marinero perdido te de lecciones de navegación, pero al menos escucha lo que este lobo tiene que decir.

Desde la distancia no puedo ofrecerte más que esto, un triste aviso y un poco de apoyo. Yo no tuve a nadie en su momento que me diese guía y consejo. Acepta al menos hoy el mío. Que por lo menos uno de los dos puede salvarse.

¡Corre, insensato!

07 abril, 2009

Cognac


Decepcionar a alguien es algo con lo que se puede vivir. Decepcionar a unos cuantos es algo con lo que se puede vivir, aunque no se le pueda llamar a eso vida. Decepcionarlos a todos es algo que ni siquiera el mismo Atlas podría cargar sobre sus anchos hombros. Decepcionarse a sí mismo... eso es otro cantar.

Olvidarse del pasado, no apreciar el presente y dejar de luchar por el futuro. Confirmar el mal realizado, pregonar el bien dejado de hacer y excusar el bien hecho y el esfuerzo por enmendar.

Perder el tiempo, minuto a minuto, como quien tira migas de pan a los patos. Desperdiciar las oportunidades, bien por miedo a la vida bien por ese estúpido miedo al propio miedo. Tumbado, ojeroso, siquiera con la esperanza de ser rescatado por un alma de caridad. Por no moverse, ni caer siquiera en la tentación. Ni bien, ni mal... ni todo lo contrario. Contradicciones que se dan por respuestas válidas ante la pereza que despierta el pensar en remediarlas. Un NO cosido en la boca, dejando poco espacio para cualquier otra letra distinta de estas dos.

Incapaz de expresar sentimiento alguno, aferrado a su orgullo con garras de hierro. Inflexible, caprichoso, irrespetuoso hasta con la madre que le parió. Muerto el rey vive la reina. Al menos lo suficiente como para ver su reino caer en desgracia, azotado por nubes grises y tiempos fríos.

Ya no cabe suicidio alguno, sino resurrección. Un cuerpo y un alma muertos no pueden hacer sino volver a la vida. Y de todos es sabido que los muertos no hablan. No hay palabras ni peticiones de justicia. Donde reina Anarquía Justicia tiene poco que ofrecer. Fortaleza cae sobre sus cimientos. Templanza ve sus filas caer una tras otra bajo el canso movimiento de una mano. Prudencia se desangra en los oscuros calabozos de palacio bajo la atenta mirada de su verdugo. La revolución desde abajo ha podido con todo.

Estoy demasiado viejo para la revolución.

30 marzo, 2009

Bourbon County


Las hormonas siguen haciendo de las suyas de cuando en cuando, haciendo de mi semana una montaña rusa. Hormonado y hecho polvo, una combinación fatal y explosiva que mezcla de las maneras más extrañas la forma de escribir de uno. Días de euforia y alegría incontenible. Días de lágrimas y ganas de dormir hasta la eternidad.

Nada como un par de azucarillos, el trabajo y los amigos para disipar todo rastro de testosterona. Conversaciones de hombre a hombre y tardes de meditación trascendental entre patos y un frío que pela. No hemos llegado a la cura, pero hemos dado con la morfina. Liberado un peso y abierto los ojos me descubro una vez más con la espalda cargada y los ojos cegados. Una mano que se abre y otra que se cierra en un puño.

Ha sido un paso adelante, un decir "¡no!" al miedo y una sonrisa ante lo hace tiempo temido. El saber que ya no lucho solo y que si caigo en la auto-compasión siempre tendré a alguien que me haga elevar la cabeza y que aparte mi vista de mi inconmensurable ombligo. He descubierto que tanto las palabras como los silencios que quiera o necesite siempre estarán, cuando haga falta, en boca de los que me quieren. No estoy solo, no señor.

Poco falta ya para ese último salto al vacío. Nuestro chico se vuelve mayor y se endurece con el tiempo. Reúno fuerzas para el salto, sabiendo que junto al borde un par de brazos fuertes me ayudarán a llegar más lejos, saltar el bache y llegar al otro lado. Catapultado al cielo.

Ser una piedra tiene sus ventajas. De mi depende no ser carga sino cimiento.